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Los ratones y las comadrejas




Actividad

1. Los ratones y las comadrejas se hallaban en continua:
a. Batalla
b. Guerra
c. Pelea
d. Disputa

2. Los ratones pensaban que siempre perdían por:
a. Falta de estrategas
b. Falta de jefes
c. Falta de ideas
d. Falta de cuernos

3. Para ganar la batalla, los ratones:
a. se unieron para pelear
b. Se hicieron unos escudos y espadas
c. Se hicieron unos cuernos
d. Decidieron dialogar con las comadrejas

4. Finalmente en la gran batalla, los ratones:
a. Perdieron
b. Ganaron
c. Empataron
d. LLoraron

5. En 5 renglones escribe la enseñanza o moraleja de esta fábula.


Fabula de los dos perros

Fabula los Dos Perros

Había un hombre que tenía dos perros: Uno para salir de caza y otro para cuidar la casa. Siempre que salía a cazar, se llevaba el perro entrenado para eso. En caso de que lograrán coger una presa, cuando regresaba le daba un trozo al perro de guardia.

Con rabia y celos, el perro de caza fue a hablarle al perro guardián, para quejarse de lo que pasaba: Siempre salía el a cazar, sufrir y correr riesgos, mientras que el otro perro se quedaba en la casa sin hacer nada, y aún así recibía parte del trabajo de caza que el hacía. El perro guardián le respondió:

"No debe reclamarme a mi, sino a nuestro dueño. En vez de enseñarme a trabajar arduamente como a ti, me entrenó para vivir tranquilo y relajado del trabajo de los demás".

MoralejaSiempre exige a tus padres y profesores que te enseñen y te preparen para los desafíos del futuro y de la vida real

Actividad

1. Escribe el nombre de la fábula
2. Que hacia cada uno de los dos perros?
3.  De que se quejaba el perro que salía a cazar?
4. En vez de enseñar al perro guardián a trabajar, a que lo enseño?
5. Escribe otra moraleja que hayas aprendido de la fábula

El pastorcito mentiroso



El pastorcito mentiroso

Había una vez un joven pastor que vivía en una aldea muy tranquila. El joven, que no tenía familia, tenía la fea costumbre de decir mentiras.Una vez el joven pastor, cuando estaba cerca la villa, alarmó a los habitantes tres o cuatro veces gritando
-¡El lobo, el lobo!
Pero cuando los vecinos llegaban a ayudarle, los campesinos encontraron al pastorcito revolcándose en el pasto muerto de la risa.
Días después el pastorcito gritó: ¡El lobo, el lobo!.
Nuevamente los pastores salieron de sus casas para perseguir al animal pero en vez del animal se encontraron con el pastorcito que otra vez se burlaba de sus buenas intenciones,
Sin embargo, semanas después un grande y feo lobo llegó a la villa y comenzó a atacar a las ovejas del pastorcito, quien, lleno de miedo, gritaba:
- Por favor, vengan y ayúdenme; el lobo está matando a las ovejas.
Pero ya nadie puso atención a sus gritos, y mucho menos pensar en acudir a auxiliarlo. Y el lobo, viendo que no había razón para temer mal alguno, hirió y destrozó a su antojo todo el rebaño.La moraleja es que al mentiroso nunca se le cree, aun cuando diga la verdad.

Actividad:

1. Por qué debemos decir siempre la verdad?
2. Cómo nos sentimos cuando mentimos a los demás?
3. Alguna vez alguien no te ha creído lo que dices? Cuándo?
4. Escribe la moraleja del cuento.